• Javier Valera

70SSIFF: Festival de San Sebastián (IV crónica)

La maternal, lo nuevo de Pilar Palomero, ha sido una de las grandes sorpresas del festival, dentro de la sección oficial. La relación complicada, inestable y preciosa entre una madre joven y una adolescente de 14 años que se queda embarazada. Los momentos más memorables del filmes los protagonizan ellas dos: una llamada telefónica, entre lágrimas, suplicando que la madre cante la canción favorita de ellas; otro momento, en una fiesta, bailando y cantando esa canción, Tu calorro de Estopa. Es esa escena la más importante de todas: es la reconciliación, la complicidad absoluta, el amor, la comprensión. En general, la película, es una historia sobre crecer y madurar a la fuerza y sobre aprendizaje, sobre cuidar a tu hija mientras tu creces como persona y mientras encuentras tu sitio.

Winter Boy (Christophe Honoré, 2022) es otra historia de superación. Cómo un hecho absolutamente traumático marca tu vida y tus decisiones a corto plazo. El protagonista, un joven homosexual de 17 años, se enfrenta a la pérdida de su padre mientras él se va descubriendo como persona, lo que siente, lo que es, lo que quiere ser. Es un despertar sexual precioso basado en la toma de decisiones equivocadas, y otras acertadas, que le sirven para darse cuenta de qué le está pasando. Es una historia bellísima de amor, de necesidad de cariño, de encuentros forzados y otros esporádicos, de relaciones difíciles dentro de una familia pero donde siempre hay un reducto de amor y cariño infinito. Sinceramente es una de las películas más especiales de la sección oficial.

La consagración de la primavera es una de las películas más polémicas de este festival aunque para quien esto escribe es realmente una sorpresa. La nueva cinta de Fernando Franco, cuyo cine se caracteriza por centrarse en historias nada convencionales ni sencillas, explora los inicios sexuales, el despertar sexual, de una chica joven que comienza la universidad en Madrid: el miedo y desconcierto de empezar en una ciudad nueva sin conocer a nadie, las primeras citas con chicos, la inseguridad por no saber gestionar las situaciones, las interacciones sociales con desconocidos, el descubrimiento de la sexualidad. Toda esa parte de la película es fascinante y muy real; luego hay otro tema, el polémico, y es que la cinta se centra en la asistencia sexual a gente discapacitada. Fernando Franco no pretende ser morboso, en ningún plano: en todo momento es sutil con lo que quiere contar, no creo que se posicione ni a favor ni en contra pero es cierto que el debate sobre si moralmente está bien o no es interesante y puede que constructivo pero cancelar una película por tratar un tema que existe no es la opción más sensata. Otra de las propuestas más acertadas de esta edición.

Crímenes del futuro (Crimes of the Future), la nueva cinta de David Cronenberg, es un despropósito, una provocación continua, una idea artística que puede interesar pero también todo lo contrario. Es desagradable, complicada de aguantar, confusa en su planteamiento. Puede que tenga un discurso impecable, ingenioso o novedoso, que no he sabido leer. A veces pasa.