• Revista Luciérnaga

Adiós a Monica Vitti, el rostro más magnético del cine italiano


Hoy ha fallecido en Roma la gran Monica Vitti. Tenía 90 años y sufría de alzheimer desde hace tiempo, alejada del foco público desde hace dos décadas. Vitti es uno de los rostros más inolvidables del cine italiano (y de la historia del cine en general) desde sus poderosas primeras actuaciones en la década de 1960 de la mano de Michelangelo Antonioni, con quien tenía una relación tan íntima en lo profesional como en lo personal.


La aventura (L'Avventura, 1960), La noche (La Notte, 1961), El eclipse (L'Eclisse, 1962) o El desierto rojo (Il deserto rosso, 1964) supusieron una revolución en un cine europeo donde se acumulaban las nuevas olas que respondían al clasicismo y apostaban por maneras nuevas de entender el cine y la vida. Antonioni rompía con el neorrealismo anclado en la realidad más acuciante para proponer películas casi abstractas, que hablaban de una manera descarnada sobre la incomunicación y la soledad. Y a todo esto contribuyó en gran manera la figura de Monica Vitti, sus peculiares facciones y su inimitable presencia ante la cámara.


Pero no todo fue Antonioni en la carrera de Monica Vitti, y no todo fueron dramas solemnes. La actriz demostró su versatilidad en papeles en las antípodas de la gravedad, con una vis cómica que explotó en películas como La ragazza con la pistola (Mario Monicelli, 1968), con la que ganó la Concha de Plata a la Mejor Actriz en el Festival de San Sebastián, o La otra mitad del cielo (L'altra metà del cielo, Franco Rossi, 1977) junto a Adriano Celentano. Además, a lo largo de su dilatada carrera trabajó con grandes directores como Joseph Losey (Modesty Blaise, 1966), Ettore Scola (El demonio de los celos, 1970) o Luis Buñuel (El fantasma de la libertad, 1974). Descanse en paz.