• Javier Valera

Crónica Festival de Málaga (II)



Necesito volver a ver Alcarràs una segunda vez, pero hasta que llegue ese momento me voy a atrever a decir que la mejor película que he visto en Málaga es Cinco lobitos (2022). La película, ópera prima de Alauda Ruiz de Azúa, que ya pasó por el Festival de Berlín hace unas semanas, se presentó el pasado domingo en la Sección oficial de esta 25ª edición del Festival de Málaga.


Tanto Alcarràs como Cinco lobitos son dos películas donde puedes comprobar a la salida como los rostros del público que ha ido al pase están destrozados e incluso algunos salen con lágrimas en los ojos. Me pasó con Alcarràs (ese final que es pura explosión emocional) y lo mismo con Cinco lobitos, pero en el caso del filme protagonizado por Laia Costa la emoción me llegó en muchos momentos. Estamos ante una película que habla sobre la maternidad y los cuidados entre madre e hija pero también tiene un punto generacional en el que los más jóvenes nos podemos sentir muy identificados.


El miedo cuando vas a ser madre es uno de los principales temas de la película, el miedo a ser madre primeriza, el apoyo familiar, las discusiones de pareja, la representación masculina como figuras despreocupadas y su escasa capacidad de compresión (junto a su intento por hacer las cosas bien), el apoyo y la conexión entre madre e hija en los buenos y malos momentos, el volver a tu lugar de infancia, a la casa familiar. Me encanta que llega un momento de la película donde se abre otro tema fundamental: el cuidado de los padres por parte de los hijos, que creo está tratado con mucha delicadeza, ternura, se nota el cariño, el miedo a no poder o no saber hacerlo bien, el no saber qué hacer, el cómo nos enfrentamos a la enfermedad de forma distinta, la complicada situación de hablar de la muerte y todo lo que viene después. Susi Sánchez está maravillosa, Ramón Barea también, pero la película es Laia Costa, está maravillosa, te la crees en todo momento. Es, en definitiva, la historia de una buena madre que cuida a su hija y una buena hija que cuida a su madre. Bellísima, imprescindible.



Camera café: la película (2022) fue toda una decepción. El también cómico Ernesto Sevilla ha dirigido esta "continuación" de la exitosa serie que funcionaba dentro de su formato, siempre el mismo escenario, delante de la máquina de café. Era un humor que funcionaba, el problema es que igual al querer hacerlo desde otra perspectiva se rompe la magia. Camera café: la película no tiene demasiado que ver con la serie, no es una crítica sino una realidad: la esencia de los personajes es la misma y eso es lo mejor porque son tal y como los recordábamos. El inconveniente principal que le veo es que se han ido hacia otro humor que no funciona con situaciones que podrían ser muy divertidas e igual no lo son tanto, con multitud de géneros que resultan vergonzosos, con chistes donde igual se roza el racismo, con escenas musicales que son para taparse la cara y rezar porque pase pronto. Una de las mejores cosas se guarda para el final, el cameo de Luis Varela, el jefe Antúnez. Ver a Karina también tiene su gracia pero es todo tan disparatado y con un guion tan pésimo que no funciona. El fallo es el guion porque los actores son todos estupendos. Es una película para fans.




Por la tarde del domingo estuve en la presentación de un documental sobre Julieta Serrano, El viaje de Julieta (Pancho García Matienzo, 2022). Es un documental correcto que aborda toda la trayectoria profesional de la actriz catalana: desde sus inicios teatrales hasta sus éxitos y últimos papeles con Almodóvar. Lo que más me llamó la atención es que se incida en demostrar lo adelantada y moderna que fue en una época difícil, una mujer que se sintió libre dentro del teatro en una sociedad anticuada para su mente. Una mujer desaprovechada en el cine hasta que se encontró con Jaime de Armiñán y con Pedro Almodóvar. Resulta curioso de contemplar y es realmente ameno gracias a ella, es una delicia escucharla. Recomendable también.




Me habían comentado que lo mejor del festival se veía durante el primer fin de semana y es cierto: durante la jornada del lunes no disfruté de casi nada: de la nueva película de Imanol Uribe, Llegaron de noche (2022), no creo que pueda hablar demasiado. ¿En serio hacen falta tantas películas españolas que hablen de cosas que no ocurrieron en nuestro país? Juana Acosta es la protagonista de una película que me resulta antigua, nada en el aspecto visual me llama la atención, no le encuentro nada apetecible, entiendo las intenciones de denunciar una injusticia pero nada más.


También se estrenó una nueva serie de Prime Vídeo, Días mejores. Dirigida por Alejo Flah, Jota Linares y Arantxa Echevarría, la propuesta de la serie y su tono me convencieron. Una serie que fusiona el drama con la comedia y que habla sobre salud mental y la importancia de acudir a terapia. Solo pude ver el capítulo piloto pero deja con ganas de más. No es la serie del año pero después de ver unas películas flojas se agradece ver algo de gente corriente, historias de gente normal que lo pasa mal y que no está contado de forma lacrimógena.


El palmarés del festival se sabrá este próximo sábado. Espero que algún premio se lleve Cinco lobitos, ojalá la Biznaga de Oro.