• Irene Subiela

El espía de la soledad


El agente topo (Maite Alberdi, 2020) no es lo que parece. Este documental nos hace caer en la trampa de su simpático cartel y premisa: un señor de la tercera edad es contratado como espía para comprobar que los servicios prestados en una residencia de ancianos son los adecuados. Una mujer teme que su madre no esté siendo bien atendida, así que desde la agencia de detectives piden al protagonista que se infiltre en la residencia en cuestión para averiguar cómo son realmente sus instalaciones y trabajadores. Para poder llevar a cabo este trabajo, Sergio deberá familiarizarse con las nuevas tecnologías con el fin de poder documentar y dar parte a Rómulo, su jefe, de lo que vive y averigua diariamente.


Y aquí es donde reside el engaño de la película. Lo que inicialmente parece ser una sucesión de anécdotas simpáticas de Sergio intentando desempeñar correctamente su trabajo, va extendiéndose y pasando a ser un retrato sobre la soledad en la vejez. A medida que Sergio pase tiempo en la residencia iremos conociendo el abandono sufrido por los residentes de esta instalación. Un duro retrato de lo que, en muchas ocasiones, hacemos con nuestros mayores cuando empiezan a ser dependientes.


Aun así, la segunda parte de la película no es solamente tristeza y soledad. Esta película nos brinda la oportunidad de conocer a los habitantes de esta instalación y sus inquietudes, de ver cómo la compañía mutua es el alimento de estas personas que siguen viviendo, sintiendo y aportando sus ideas al mundo. Me pareció especialmente entrañable Petronila, amante de la poesía, que continuamente está creando versos que recita a sus compañeros. Su poema a una madre dice mucho de las relaciones entre padres e hijos: lo que debería ser y en ocasiones no es.


Pero es precisamente la capacidad para conseguir combinar esta bofetada de realidad con la diversión y amabilidad que aporta Sergio lo que hace que esta película sea tan sencilla y dulce pero real y triste a la vez. Nos muestra las dos caras de la moneda y nos permite ver el papel que le estamos dando a nuestros mayores en la sociedad.