• Javier Valera

Festival de San Sebastián #69SSIFF: Día 4

Jornada bastante irregular por la mañana y ya mejor por la tarde, menos mal. La primera película programada en este cuarto día de festival ha sido Distancia de rescate (2021), de Sección Oficial, dirigida por Claudia Llosa. Se trata de una coproducción entre Perú, EEUU, España y Chile, y está protagonizada por una María Valverde muy plana en su interpretación. Plantea un universo bastante extraño lleno de simbolismos y situaciones inexplicables dejando siempre una sensación de quiero y no puedo y frases pretenciosas que se repiten constantemente («los detalles, fíjate en los detalles»). Pocas películas he visto, por el momento, que no recomendaría, pero esta es una de ellas, no creo que merezca la pena.


Mass (Fran Kranz, 2020)


Tampoco mejoró mucho la mañana con la programada por Nuevos directores, Mass (2020), dirigida por Fran Kranz. La premisa de la película es bastante sugerente: el encuentro entre los padres de un chaval asesinado junto con los padres del chico que lo asesina y después se suicida. Es interesante ver como la película te va contando poco a poco la historia, con algunos insertos que poco aportan pero rompen un poco la linealidad de la narrativa que es demasiado plana. Si ayer la película de Claire Simon, I Want to Talk About Duras, fue toda una experiencia como película de conversaciones, esta ha sido todo lo contrario: pesada, aburrida, con momentos donde lógicamente la tragedia hace que entres dentro de la historia y conectes pero se vuelve todo un poco repetitivo con, además, unas intenciones en el tramo final de la película (y algo en el principio) de rebajar la tensión dramática con algunos chistes o situaciones «divertidas» que, lejos de aportar, yo creo que espantan. Los actores están correctos, quizá algo sobreactuados, pero se entiende que la situación requiere ese tipo de interpretación. Puede que impacte, en mi caso no demasiado, pero estamos ante un título algo olvidable.


Fue la mano de Dios (Paolo Sorrentino, 2021)


Paolo Sorrentino salva la jornada con Fue la mano de Dios (È Stata La Mano Di Dio, 2021). Años 80 en Nápoles, Italia. Basada también en la infancia del propio director, la película tiene dos partes bien diferenciadas: la primera más de comedia con unas secuencias muy divertidas y luego la segunda donde ya aparece la tragedia y el protagonista debe afrontar una realidad dura para su corta edad. La película es una belleza por varios sentidos: primero la elección del joven actor protagonista, luego los escenarios escogidos, los pequeños pueblos donde se desarrollan las secuencias de exterior, la fascinación total por el fútbol y por Maradona (a quien dedica unas palabras al comienzo) y, por poner algo negativo, el machismo y el uso de la mujer y el cuerpo desnudo como elemento sexual —eso con los hombres no pasa, evidentemente—. Dentro del terreno sexual sorprende también la arriesgada decisión argumental para mostrar ese despertar en el sexo del protagonista. La obsesión por el cine es otro de los grandes temas del largometraje, ese convencimiento de que quiere dedicarse a ello desde bien joven está contado con mucha ternura. Por último, hay que decir que Filippo Scotti, el protagonista, es la gran revelación de la película, cuánta verdad desprende. Esta sí que es totalmente recomendable.


El buen patrón (Fernando León de Aranoa, 2021)


Fernando León de Aranoa presenta nueva película en Sección Oficial, El buen patrón (2021). Sentimientos encontrados con este título: por un lado está genial ver cómo ridiculiza la figura del jefe campechano que esconde una personalidad entre lo patético y lo chulo, alguien que sabe que puede ejercer su posición de poder con quien quiera; todo eso anterior lo pone en evidencia, pero luego la película, que es una comedia muy clásica, desprende un toque bastante casposo (las risas de los señoros en el pase de prensa confirman esta teoría), por lo que uno no sabe ya muy bien qué pensar. Se escapan varias risas, porque al fin y al cabo es algo divertido, pero lo que más se puede destacar es la brillante interpretación de Javier Bardem que, una vez más, se sumerge de lleno en el personaje, gracias también a la caracterización totalmente acertada, y te lo crees, te crees a ese empresario patético y algo asqueroso. Imagino que en la temporada de premios Bardem se llevará algo como mejor actor.


Camila saldrá esta noche (Inés María Barrionuevo, 2021)


La jornada finaliza con otro titulo de Sección oficial: Camila saldrá esta noche (Inés Maria Barrionuevo, 2021). Se trata de una cinta argentina donde la protagonista es una joven que se cambia de instituto por un tema familiar y que destaca por mostrar temas de forma muy correcta: la muestra de una libertad sexual y afectiva de la joven protagonista, la reivindicación del feminismo y el «no es no» (muy emocionante una escena concreta en la última parte del filme), afrontar el cambio de instituto con todo lo que eso conlleva, la muestra de que los raros de instituto pueden ser los más guays, etc. Pero lo que más me ha encantado personalmente es que estamos ante una película con una protagonista que no se reprime en ningún momento, se libera y disfruta de cada momento al tiempo que va madurando y equivocándose. Se ha comentado mucho esta película durante estos primeros días de festival, y después de verla se entiende perfectamente.