• Javier Valera

Festival de San Sebastián #69SSIFF: Día 6


Quién lo impide (Jonás Trueba, 2021)


Una jornada con dos de los mejores títulos vistos en el festival. En primer lugar, la nueva película de Jonás Trueba, Quién lo impide (2021), ha causado cierta división de opiniones, pero yo me incluyo entre los que han salido de la sala entusiasmados por el gran reflejo que ha realizado de una generación. Creo sinceramente que se trata de una gran pieza que recorre la vida de una serie de adolescentes del mismo instituto durante cinco años, quizá los años más importantes de sus vidas, y que hila muy bien con un final rodado en el confinamiento (la película se comenzó a rodar en 2016) que sirve como epílogo de un cierto desencanto generacional. Quién lo impide es una joya que se disfruta desde el primer momento hasta el último, se nota que está viva, que está rodada con mucho cariño y mimo, el director escucha todas las opiniones, se interesa por las inquietudes de estos jóvenes, de sus miedos y su alegría y entusiasmo por pasárselo bien. Otro de los aspectos que también destacan es lo bien que están unidas las partes documentales con las que se nota que están ficcionadas, pero actúan de forma tan natural que todo lo que ocurre y se dicen unos a otros podría ser completamente real sin un guion marcado. No sé el recorrido que tendrá esta película, ya que su duración (3 horas y media) no ayuda demasiado. Pero si el año pasado con El año del descubrimiento (Luis López Carrasco, 2020) se consiguió cierta repercusión, estaría genial que este año fuera el de Trueba y su Quién lo impide.



Vortex (Gaspar Noé, 2021)


La segunda película destacada es la nueva de Gaspar Noé, Vortex (2021). Dario Argento, el mítico director, y Françoise Lebrun son los dos únicos protagonistas de esta historia sobre lo terrorífico y lamentable que es envejecer, el miedo a perder la conciencia de quién eres (trata el tema, sin nombrarlo, del alzheimer), el no poder valerte por ti mismo, el deterioro físico y mental progresivo, la incapacidad de asumir el problema y la angustia por no ver un remedio ante la cruel realidad. De Gaspar Noé se podía esperar cualquier cosa menos algo convencional, pero lo cierto es que ha sorprendido porque estamos ante una película tremendamente narrativa, aunque sí es cierto que es toda una genialidad también a nivel formal: la pantalla partida en dos separando a los dos protagonistas y mostrando dos puntos de vista, los insertos en negro al principio de la película o la voz en off como instrumento para narrar el problema que sufren los protagonistas. Casi dos horas y media donde hay tiempo para todo: para llorar, para disfrutar con los momentos de lucidez y también para sufrir ante la incomprensión de la protagonista de lo que le está sucediendo y el miedo del marido (también enfermo) a asumir lo que es ya irreversible. Muy recomendable.


Sobre el miedo a envejecer también habla La abuela (2021), la nueva película de Paco Plaza con guion de Carlos Vermut. Creo que es una película fallida que parte de una idea interesante pero no consigue una atmósfera ideal para que el terror funcione y tira de clichés demasiado vistos y del típico susto. Sí es cierto que en los últimos minutos la película parece dar síntoma de lo que podría haber sido y que creo que no es. La protagonista es Almudena Amor, que también aparece en El buen patrón, y seguro que será otra actriz revelación de este año.

La crónica francesa (Wes Anderson, 2021)


La última película de la jornada: La crónica francesa (The French Dispatch, Wes Anderson, 2021). El universo de Anderson creo que es muy particular y personal y es de lo típico que o lo odias o lo amas, creo que estoy en la primera opción. Me resulta desquiciante ver tanta perfección y distribución calculada al milímetro en cada plano, en cada escena, los colores chillones tampoco ayudan demasiado, los actores sobreactuados (se entiende que es la gracia de la película) tampoco me interesan. A veces uno no tiene el día para ver según qué películas, pero tiendo a pensar que es por culpa del gran nivel de las dos primeras de la jornada: después de gozarlo mucho con Quién lo impide y sufrir lo indecible con Vortex todo lo que viniera después no iba a superar el buen nivel anterior.