• Revista Luciérnaga

Nuestras series favoritas de 2020


Antidisturbios (Isabel Peña y Rodrigo Sorogoyen, Movistar+, 2020)


Hay temas que incomodan y que por esa misma razón es necesario tratarlos. Este es el caso de un cuerpo tan polémico como el de los antidisturbios. Sorprende que hasta ahora no hubiésemos podido ver una ficción que retratase los entresijos de esta profesión de la manera en la que lo hacen Isabel Peña y Rodrigo Sorogoyen.

Antidisturbios hace una radiografía de las luces y sombras de este oficio gracias a unos planos que realmente trasmiten el estrés y la ansiedad a la que se enfrentan estas policías en su día a día, unas escenas y diálogos que consiguen construir a la perfección los personajes, y unos actores que están soberbios.

Un trabajo que, en tal solo seis capítulos, cuenta una historia a la que no le sobra ni falta nada. Sin lugar a duda, una de las mejores series del año.


por Irene Subiela


El colapso (L'Effondrement, Les Parasites, Canal + France, 2019)


Casi a modo de premonición con la pandemia, esta serie francesa de ocho capítulos grabados en unos sensacionales planos secuencia nos traslada a un mundo en el que, de un día para otro, el sistema económico colapsa y donde las bases de nuestra sociedad se derrumban en busca de la supervivencia. Una de las serie sorpresa del año que hará que la adrenalina suba por tu cuerpo con cada una de sus historias y personajes. Dirigida por el colectivo de cineastas franceses Les parasites, esta miniserie ha sido una revolución internacional que ha puesto en el ojo del huracán a la supuesta volatilidad de un sistema tremendamente frágil.


por Pablo Alberola


Gambito de dama (The Queen's Gambit, Scott Frank y Allan Scott, Netflix, 2020)


La serie más popular del año de Netflix, un fenómeno mundial que ha disparado las ventas de tableros de ajedrez. Lo mejor de esta serie es todo lo que no es y cómo se convierte en algo fresco y original. Pese a estar ambientada en la Guerra Fría no es una dramatización de la diferencia entre los dos bloques, su personaje principal es una mujer pero va mucho más allá de eso y sus evidentes problemas con las drogas. Es una serie sobre el ajedrez, y por muy incompatible que suene, es emocionante y hace que veamos las partidas llevadas a la pantalla de una manera que nos pone al borde de nuestro asiento.


por Abel Campillos


Hollywood (Ian Brennan y Ryan Murphy, Netflix, 2020)


Lo primero que hay que tener claro a la hora de ver esta serie de Ryan Murphy, y seguramente cualquiera de él, es que no se puede juzgar desde una visión real sino desde la fantasía. Ahí es donde esta serie sobre el Hollywood de los años cuarenta destaca y brilla especialmente. Todo es posible en este mundo mágico, en este Hollywood paralelo que se ha inventado Murphy: desde que Rock Hudson salga del armario hasta que una actriz afroamericana protagonice una película de éxito. Todo vale en esta industria del cine inimaginable. Se entiende que a mucha gente esto no le pueda interesar, pero si entras en el juego se disfruta enormemente. Otro punto a favor es el cast lleno de bellezas masculinas y femeninas, porque a Murphy lo de incluir a gente de físico normal como que no le interesa, pero también forma parte de su estilo. O lo amas o lo odias.


por Javier Valera


Lo que hacemos en las sombras (What We Do in the Shadows, Jemaine Clement, HBO, 2019)


La segunda temporada de esta serie nos sigue adentrando en la vida de Nandor, Laszlo, Nadja y Colin Robinson, cuatro vampiros que viven en Staten Island, distrito de Nueva York, junto a su sirviente Guillermo. La serie creada por Jemaine Clement sigue fiel al estilo de la película homónima en la que está basada (creada por él mismo junto a Taika Waititi) y nos muestra, en un formato de falso documental, los problemas con los que tienen que lidiar estos vampiros centenarios al enfrentarse al mundo moderno.

Con unos personajes que a cada capítulo ganan solidez, y un humor absurdo basado en lo cotidiano, esta propuesta ha conseguido mantenerse a la altura de la película y seguir deleitando a los espectadores con capítulos inolvidables.


por Irene Subiela


Modern Love (Amazon Prime, 2019)


Cuando abres la aplicación de streaming de turno para buscar qué ver y te encuentras con un título como Modern Love lo que te esperas es una serie en la línea de Love Actually (Richard Curtis, 2003) o Paris, je t'aime (2006). Pero después de ver el primer capítulo entiendes que no. Sí que resulta entretenida a ese modo, con sus historias de amor «que te derriten el corazón». Pero Modern Love va más allá del romanticismo edulcorado. Se presenta como una serie de antología en que cada personaje tiene su propia historia. Puedes verte identificado en algunas situaciones, incluso comprender cómo se siente el otro de forma más profunda, viendo su perspectiva, que es algo que muchas veces se nos olvida. Nada está disimulado con purpurina, no se queda en la superficie de la relación. Cómo afecta el tiempo, la monotonía, el engaño... o incluso uno mismo a las relaciones de pareja. Relatos universales de corta duración que dejan muy buen sabor de boca. Extremadamente recomendable el capítulo protagonizado por Anne Hathaway.


por Mar Gimeno


Nasdrovia (Miguel Esteban, Luismi Pérez y Sergio Sarria, Movistar+, 2020)


Un nuevo éxito de la ficción española que tiene la receta perfecta para entretener: mafia rusa, buena comida y un humor muy negro. Leonor Watling y Hugo Silva protagonizan esta serie en que se junta un despropósito detrás de otro (en el buen sentido). Ambos personajes son amantes de la cultura rusa y, sin saber cómo, se ven inmersos en una red ilegal cuyo interés en el restaurante que han abierto va a llevarles por el camino de la amargura. Divertida y extremadamente cachonda, resulta además interesante la ruptura de la cuarta pared al más puro estilo Fleabag (Phoebe Waller-Bridge, Amazon, 2019) por parte de la protagonista.


por Mar Gimeno


Normal People (Lenny Abrahamson y Hettie Macdonald, Hulu, 2020)


Una de las series del año ha sido Normal People. La serie protagonizada por Paul Mescal y Daisy Edgar-Jones consigue emocionar durante doce episodios de corta duración (25-30 minutos) gracias a unos personajes con los que te puedes sentir identificado e incluso llegar a empatizar con ellos. Gente normal, con sus problemas para relacionarse y abrirse a los demás, que se enamora y que, a su vez, debe afrontar altibajos vitales y sentimentales también. Normal People habla de lo complicado del amor en una edad donde no tienes nada claro o no sabes qué será de tu vida y eso no impide sentirte atraído por alguien con la misma incertidumbre sobre su futuro. Para mí la serie es un total acierto porque además refleja que un buen final no tiene por qué ser un final feliz: estamos ante dos personas que se aman pero que ante todo quieren vivir su vida, y que el tiempo dirá si esa vida la vivirán juntos o por separado.


por Javier Valera


Patria (Aitor Gabilondo, HBO, 2020)


Parece que en España se ha abierto (por fin) la veda para hablar de ETA. Más allá del recurso fácil de algunos políticos para señalar lo que simplemente no les gusta, este país está empezando a cuestionar relatos oficiales, a plantear puntos de vista divergentes sobre un conflicto lleno de sangre y terror. Patria adapta la exitosa novela de Fernando Aramburu, rodeada de polémica por —presuntamente— equiparar el relato de las víctimas y los verdugos. Pero es imposible acercarse a nuestra historia (a cualquier historia) desde una perspectiva maniquea en la que no caben las escalas de grises. Aún así, Patria acaba concediendo mucho más al establishment de lo que le quita, y reduce su discurso a la necesidad de perdón para poder seguir adelante con unas vidas marcadas por la violencia. Su emocionante plano final representa la reconciliación —tan austera, tan mínima, tan vasca— de esas dos realidades a las que unen tantas cosas, empezando por el dolor.


por Héctor Gómez


The Crown: Season 4 (Peter Morgan, Netflix, 2020)


The Crown, la que es la serie más cara de Netflix, se aleja en su tercera temporada de su protagonista indiscutible, Isabel II, para contarnos por una parte el romance más famoso del siglo XX: el de Carlos, príncipe de Gales, y Diana, conocida mundialmente como Lady Di. Y por otra, la erupción política de Margaret Thatcher.

The Crown sigue con su fórmula de éxito a través de capítulos prácticamente autoconclusivos en los que equipara momentos claves de la historia, como la guerra de las Malvinas, con otras pequeñas historias como una filtración a la prensa. Eventos que redescubrimos desde una óptica nueva y pasan a través de sus protagonistas permitiéndonos empatizar con una familia tan ajena a nosotros.


por Abel Campillos


The Eddy (Jack Thorne, Netflix, 2020)


En pocas ocasiones el escenario, el mero espacio narrativo, se siente tan atmosférico, incluyente y vivo como en esta serie. The Eddy nos transporta al París contemporáneo con sus consonantes sonoridades y su bullente diversidad étnica para contarnos una historia de redención y dispares relaciones. Su planteamiento coral establece las directrices de un desarrollo narrativo que nos encandilará, pero cuya resolución apresurada nos sabrá a poco. Y todo ello con el jazz más comprometido y agridulce que nos ha otorgado Chazelle hasta día de hoy. Una obra muy humana, más que necesaria en este año apático.


por Carlos Cuesta


The Mandalorian (Jon Favreau, Disney+, 2019)


Si a la criatura conocida como Baby Yoda le faltó poco para llevarse el título de persona del año en 2019, en esta segunda temporada conocemos más sobre el origen del personaje. A su vez seguimos una clásica serie de aventuras que hará las delicias de los más aficionados a la saga Star Wars con decenas de guiños, mientras que explota lo que siempre fue lo mejor de la saga: un homenaje a las inmortales historias del oeste con sus ataques a fortalezas, asaltos a diligencias, persecuciones y tiroteos. La primera de las muchas series de la franquicia que vienen en camino.

por Abel Campillos


Veneno (Javier Ambrossi y Javier Calvo, Atresplayer Premium, 2020)


Los Javis siguen hablando de los juguetes rotos del mundo del espectáculo. Esta vez se alejan del tono cómico casi paródico de la sobresaliente Paquita Salas (2016- ) para hablarnos de un personaje real: Cristina Ortiz, alias, La Veneno. A lo largo de los ocho capítulos, Valeria Vegas, la biógrafa de Cristina, nos guía a través de la vida del icono trans. Mientras indaga en las vivencias de su ídolo, la serie también cuenta la historia de su transición, mostrándonos dos polos de una misma realidad a la que la serie hace justicia. Gracias a sus carismáticos personajes, Veneno está salpicada de toques de humor y ligereza, a pesar de contar como dijo su protagonista «la historia más triste del mundo».


por Jaime Estrela


Vernon Subutex (Cathy Verney, Canal+ France, 2019)


La adaptación a la pequeña pantalla de las novelas de Virginie Despentes tiene tanto de amargo retrato generacional como de sutil crítica a ciertas masculinidades que antaño fueron cool pero ahora están más cerca de la autoparodia. Vernon Subutex es un personaje al que la realidad ha sacado de contexto, el último superviviente de una utopía que bailaba al ritmo de la música y se lubricaba con alcohol y farlopa, para acabar dándose de bruces con una realidad en forma de desahucios, precariedad, rechazo, tristeza y muerte. Romain Duris encara con una mezcla de entereza y fragilidad la odisea de un hombre en busca de respuestas al suicidio de su amigo, además de un sofá donde dormir. Por el camino, antiguas y nuevas amantes, una trama secundaria que engulle en ocasiones el nudo del relato y un final que supone la catarsis de todo aquello que un día fue, pero que por desgracia nunca volverá.


por Héctor Gómez