• Revista Luciérnaga

Nuestro cine favorito de 2021

Como ya viene siendo tradición por estas fechas, cerramos el año con el repaso a nuestras películas favoritas de este 2021 que está a punto de finalizar. Esta vez hemos decidido no ordenarlas —cada vez nos cuesta más establecer un ranking de preferencias—, sino simplemente hablar de las 13 películas que más han llamado la atención de nuestras colaboradoras. ¿Están aquí también vuestras películas del año?



Annette (Leos Carax, 2021)

Tras casi una década de silencio desde el lanzamiento de esa pieza extraña pero cinematográficamente generacional como es Holy Motors (2012), el regreso de Leos Carax auguraba otra de esas películas no aptas para todos los paladares pero que generan un debate siempre enriquecedor. Y Annette no decepciona, porque Carax se sirve del envoltorio del cine musical, y de la perfecta simbiosis con Sparks en este sentido, para narrar otra de sus historias bigger than life, llevando a sus actores al extremo y poniendo, nuevamente, el gesto y el artificio como razón de ser de su cine. Con todas sus irregularidades, Annette es una historia emotiva sobre el amor llevado hasta sus últimas consecuencias, perfectamente consciente de su artificiosidad y destinada, como su predecesora, a encontrar poco a poco el hueco que merece en nuestra memoria.


por Héctor Gómez



El buen patrón (Fernando León de Aranoa, 2021)

El buen patrón es un retrato perfecto de las relaciones laborales, concretamente dentro de la industria. Un mundo muy avanzado en muchos aspectos, pero muy conservador en otros. El argumento de la película gira en torno a un premio al que aspira la empresa de básculas de Blanco, el patrón. Este personaje, encarnado magníficamente por Javier Bardem, tendrá que hacer frente a diferentes situaciones que pueden enturbiar la imagen de su empresa en la semana previa a la decisión del jurado. Para ello recurrirá a la manipulación, opresión y otro tipo de tácticas psicológicas, en las que demostrará un abuso constante de su poder.

La clave del éxito de la película es introducir al espectador en un contexto en el que se puede identificar fácilmente, y añadirle constantes notas de comedia y unos personajes, tanto principales como secundarios, muy carismáticos.


por Irene Subiela


La Crónica Francesa (The French Dispatch, Wes Anderson, 2021)

Quizá la más anticipada de las películas de Wes Anderson. Con un reparto lleno de grandes nombres y una estética impecable (como era de esperar), La Crónica Francesa aparece como un tributo o «carta de amor» al periodismo (concretamente una ficcionalización de The New Yorker) y a las historias de los que escriben las historias. Se estructura en sí misma como si se tratara de un periódico, dividida en los relatos que cada uno de los redactores tiene que contarnos, cargados cada uno de ellos de color y humor, de lugares en los que aparentemente no pasa mucho, pero descubrimos que solo hace falta mirar con atención. Jugando con el material cinematográfico (también, como era de esperar), Wes Anderson intercala colores vibrantes con blanco y negro, animaciones, pantallas compartidas, entre otros, para configurar la que quizá sea su película más compleja hasta la fecha. Para gustos, colores, claro.


por Marcela Fernández



Dune (Denis Villeneuve, 2021)

Dune es el proyecto autoral más caro del año, la adaptación de Denis Villeneuve de la magna e inspiradora obra de Frank Herbert que junto a sus anteriores dos películas le coloca como el director cabecera del cine de ciencia ficción. Dune es una película épica que no complace al espectador ni le ofrece la estructura de victorias y derrotas programadas en el cine más popular actual, sino que supera y abruma en su manera de contar un nuevo universo complejo y cruel.


El gran valor de la película es la integración de todos los elementos digitales como no se habían visto hasta ahora: las naves abruman por su tamaño y los escudos vibran en consonancia con una música que aporta un ambiente sonoro en consonancia con esa grandeza. Y lo mejor de toda la película es que no es más que una primera parte de un desenlace épico que nos llegará en los próximos años.


por Abel Campillos



Fue la mano de Dios (È stata la mano di Dio, Paolo Sorrentino, 2021)

La última película de Sorrentino se aleja (no mucho) del estilo ostentoso del director para abordar un hecho traumático que marcó su vida para siempre. Parece querer explorar su pasado para poder cerrar una herida que todavía tiene abierta. En Fue la mano de Dios asistimos a una clase de cultura napolitana que parece sacada de un imaginario fragmento sureño del Amarcord (1973) de Fellini. La sombra de este planea sobre la película, como la de otros ídolos, religiosos, populares y cinematográficos que hacen acto de presencia en una historia que no trata de ellos, pero los eleva y les da una importancia vital a la hora de ser un antes y un después en la historia del director. Sorrentino evoca el recuerdo de forma emotiva y nos retrata a su familia y a su ciudad que, como su cine, son caóticas, pero muy hermosas.


por Jaime Estrela



Una joven prometedora (Promising Young Woman, Emerald Fennell, 2020)

Lo mejor para ver esta película es no saber demasiado de ella. Es de los mejores títulos que nos ha dejado este 2021. Entre la seriedad y el mamarracheo, la directora Emerald Fennell desarrolla una particular venganza que sorprende por lo actual de lo que sucede y por ese punto de vista totalmente feminista. Seguro que son muchas las referencias que surgen viéndola pero a mi se me ocurre pensar en Showgirls (Paul Verhoeven, 1995), en la personalidad tan compleja de su protagonista, idéntica a la de Una joven prometedora, y en una escena donde lleva a cabo su venganza. La forma de vengarse, y los motivos, del personaje de Carey Mulligan es emocionante y hasta divertida, dan ganas de aplaudirle. El final puede que no guste a todo el mundo pero es impresionante, ojalá hagan más películas con personajes femeninos así.


por Javier Valera



Luca (Enrico Casarosa, 2021)

Esta película de Pixar nos presenta una pequeña historia sin más ambición que retratar un verano de autodescubrimiento de la manera más tierna. Las experiencias de varios personajes se entrecruzan, varios personajes con los que el público puede identificarse fácilmente mirando hacia su infancia. Ambientada en un pueblo italiano, Luca sabe hacer reflejar, tanto por su cuidado estilo de animación como por sus detalles de guion, el ambiente cálido, tendido al sol, de un momento clave en el crecimiento y desarrollo de sus personajes. Con tintes de humor, personajes memorables y detalles de fantasía que dan un aspecto dulce de cuento, esta película consigue mostrar la magia de las pequeñas cosas cotidianas. Como suele pasarnos cuando vemos películas «para niños» cuando somos ya un poco mayores, desearía haber visto una película como esta cuando era pequeña y así haber crecido con ella en mi imaginación.


por Marcela Fernández



Maligno (Malignant, James Wan, 2021)

James Wan ha dirigido una de las mejores películas de terror de los últimos tiempos. Original es decir poco, bebe de todos los subgéneros del terror (como el giallo italiano, sobre todo a nivel cromático, o el slasher) y se rie de títulos como Scream (Wes Craven, 1996), pero es que a su vez es muy divertida porque no se toma demasiado en serio, ni tiene por qué mantener un sentido narrativo a lo que está pasando, rompe con todas las reglas y es estupenda por eso mismo. Hay unas partes donde provoca verdadero miedo pero luego con unos diálogos absurdos provoca risas, lo tiene todo y todo le sale bien. No exagero si digo que no he visto un título de terror igual a este.


por Javier Valera



Nomadland (Chloé Zhao, 2020)

Aunque algunxs sugieran lo contrario, Amazon y su actividad económica salvaje han acabado con someter al mundo. El dominio de las grandes corporaciones tecnológicas y el establecimiento de un frenético ritmo de vida que nos lleva a querer aprender idiomas en menos de ocho meses o convertirnos en competidores híbridos de escualos parecen ya directrices cómodamente afincadas en nuestro día a día. Quizá, por ello, optar por el hedonismo sea una opción a tener en cuenta, aunque sea con tal de algo tan humano como superar un duelo. Nomadland se hace cuenta de ello, y no solo lo narra de forma bárbara, sino que además, como regalo, nos ofrece uno de los instantes más bellos de la historia del cine.


por Carlos Cuesta i Martínez



El poder del perro (The Power of the Dog, Jane Campion, 2021)

Es significativo que dos de las películas más estimulantes que se han estrenado este año (First Cow de Kelly Reichardt y esta El poder del perro) sean un acercamiento por parte de dos mujeres a un género tan codificado en la masculinidad como el western, y ambas revisiten sus lugares comunes con una mirada diferente a la que estamos acostumbrados. En El poder del perro, Campion adapta la novela de Thomas Savage valiéndose del inspirado triángulo formado por Benedict Cumberbatch, Kirsten Dunst y Kodi Smit-McPhee, cuyas actuaciones proporcionan ese equilibrio mágico entre fortaleza y fragilidad que da sentido a la historia. La película, sin ser tan explícita como Brokeback Mountain (Ang Lee, 2005), cuestiona la masculinidad y la sexualidad en un entorno en el que no cabía la disidencia, ni siquiera la interior. Por eso emocionan esos momentos íntimos de Benedict Cumberbatch atesorando para sí las experiencias vividas con su antiguo amante. Siempre a escondidas, siempre en secreto.


por Héctor Gómez



Spencer (Pablo Larraín, 2021)

Pablo Larraín nos invita a pasar unas navidades a principios de los noventa con la familia real británica. Lo que puede parecer un paseo en barco encantador a través de las costumbres de la realeza y una aproximación, casi exótica, a un universo muy alejado de la realidad de la gran mayoría de los mortales, se convierte en una montaña rusa cercana al tren de la bruja gracias a la narración opresiva que nos ofrece el punto de vista de su protagonista, Lady Di. Kristen Stewart vampiriza a la princesa de Gales y con la mano maestra del director chileno nos sumergen en la pesadilla de una mujer que se ve forzada a estar en el lugar equivocado, en el momento equivocado. Ambos nos entregan un drama en tres actos (Nochebuena, Navidad y San Esteban) construido en torno a un icono, que en sus mejores momentos logra ser un film igual de icónico.


por Jaime Estrela



Titane (Julia Ducournau, 2021)

El cine de Julia Ducournau es todo un reto. No por las escenas de soft gore presentes en todos sus metrajes (protagonizados por adolescentes que mudan la piel en la bañera o jóvenes caníbales), sino por el claro interés de rodar lo femenino y lo oscuro a partes iguales. Si en Crudo (Raw, 2016) se empleaba una fácil analogía para representar el nacimiento sexual de una universitaria, en Titane se abandona toda posible metáfora con tal de ofrecer un discurso tan claro como contundente: la aceptación de todas las identidades y diferentes formas de amar. En un momento en el que los merecidos debates sobre nuevos perfiles respecto al género están finalmente sobre la mesa, no puede haber una película más hija de su tiempo.


por Carlos Cuesta i Martínez



El último duelo (The Last Duel, Ridley Scott, 2021)

Ridley Scott ofrece en una de las dos películas que ha estrenado este año la demostración más ejemplificante de todo lo que puede ser la narración de ese arte de acumulación de imágenes que es el cine. En El último duelo cuenta una historia documentada y verdadera, pero desde tres puntos de vista diferentes, y para ello muestra tres veces la misma historia cambiando el significado de las miradas, el tono de las frases, la interpretación de los gestos y, en definitiva, la actuación.


Es la narración y un solo cartel en uno de los personajes (La verdad) lo que acaba resolviendo este drama medieval a momentos judicial, a momentos drama intimista o thriller y que cuenta con un maravilloso último duelo que se resuelve como una de las mejores escenas de acción de año. Todo esto la convierte en una de las películas más completas del 2021 que, si bien no ha sido recibida con entusiasmo en la taquilla, estamos seguros de que como en otras ocasiones con la obra del director británico se acabará convirtiendo en una película de culto.


por Abel Campillos