• rubigiraldezgonzal

Sentando la cabeza


La importancia de la fundacional Superman (Superman: The Movie, Richard Donner, 1978), no solo para el género superheroico, quizás no nos deje ver que la existencia audiovisual del superhéroe por antonomasia ideado por Joe Shuster y Jerry Siegel a principios del siglo XX ha estado más ligada a la pequeña pantalla que a la grande. Desde el serial de cortometrajes animados de Max Fleischer de los años 40, el Hombre de Acero ha sobrevolado por un sinfín de producciones televisivas no solamente animadas, ofreciendo más rostros reales para el personaje que el del inigualable Christopher Reeve. Uno de los últimos en vestir el icónico traje azul y rojo ha sido Tyler Hoechlin, actor asociado al panorama televisivo juvenil por su papel en Teen Wolf (Jeff Davis, 2011-2017), cuyo debut se dio como personaje de apoyo en la serie Supergirl (Greg Berlanti, 2015-2021), donde el protagonismo lo llevaba su prima en la ficción interpretada por Melissa Benoist.


La recepción inicial de la audiencia al Superman de Tyler Hoechlin no fue muy favorable, aunque además de tener en cuenta el hecho de que su rol debía de ser de personaje secundario, por aquel entonces el Superman cinematográfico de Henry Cavill acaparaba el interés del público. La adhesión de la serie Supergirl al Universo Televisivo de DC cómics en el canal CW, después de que CBS perdiera el interés y foco en el proyecto, empezó a cambiar eso. Gracias a los celebrados eventos crossover, que desde su modestia televisiva se adelantaron de muchas formas a lo que actualmente vemos en el cine, reuniendo a la variedad de personajes de las distintas series generadas a partir de Arrow (Greg Berlanti, 2012-2020). El Superman encarnado por Hoechlin empezaba a cobrar relevancia supliendo uno de los tantos deseos de los fans de DC de contar con personajes fundacionales de la editorial en ese Universo de salón. Como en los cómics, Crisis on Infinite Earths (2021) supuso un evento de género increíble con el concepto Multiversal que actualmente reina en las producciones de superhéroes. Entre las muchas sorpresas, uno de los grandes focos fue la figura de Superman, donde el de Tyler Hoechlin ya se descubría del todo como un digno Hombre de Acero al que apetecía explorar de verdad. Algo increíble teniendo en cuenta que en los episodios que compusieron este evento televisivo, tuvo que compartir pantalla con Tom Welling, en una enternecedora aparición a modo de epílogo para Smallville (Alfred Gough, 2001, 2011) y tener a Brandon Routh retomando Superman Returns: El regreso (Superman Returns, Bryan Singer, 2006) en un ejercicio además de adaptación de la aclamada novela gráfica de Mark Waid y Alex Ross, Kingdom Come.


Sin duda era el momento para plantearse realizar una serie de este Superman televisivo. Con algunas de las mayores producciones del arrowverse jubiladas y proyectos para nada funcionales, y más con ese standby del Hijo de Krypton en la gran pantalla. Greg Berlanti se ha echado de cabeza a la piscina con un título que recuerda a una de las producciones televisivas del personaje más curiosas: Lois & Clark: Las nuevas aventuras de Superman (Lois & Clark - The New Adventures of Superman, Deborah Joy LeVine, 1993-1997). Lo cual ya empezaba a allanar el terreno de cara una propuesta algo más terrenal a lo esperado.


Los primeros minutos de Superman & Lois no pueden ser más representativos y totalmente de agradecer. Aprovechando que el Superman de Tyler Hoechlin ya partía de un inicio de llevar ya unos cuantos años operando como el Hombre de Acero, esta serie va un poco más allá y nos muestra a un Clark Kent que ya tiene conformada una familia con dos hijos. Con una preciosa concatenación de momentos clave en la vida de Clark en torno a su relación con Lois Lane, ya tenemos al Superman audiovisual más cercano visto hasta el momento. Los responsables de la serie, además, ya empiezan a mostrar el inmenso cariño y respeto a este personaje desde hechos tan puros como recrear la legendaria portada del Action Comics #1 con un traje pijamero que viene acompañado por una de las frases más sinceras expresadas por el personaje en el audiovisual. Esto no será anecdótico, y a lo largo de la temporada contaremos con más momentos que demuestran un entendimiento del personaje y sus temas claves más lúcidos de los que hemos visto en pantalla grande. Cierto es, a pesar de que aun siendo un Superman tan veterano, parezca no haber vivido tantos eventos y enemistades superheroicas como cabría esperar.



La trama devuelve a Clark de forma inesperada y agridulce a su Smallville natal, que se encuentra atravesando un período de incertidumbre que parece solaparse con el de su vida familiar. En su afán de poder salvar cualquier situación, decide que es momento de tomarse un respiro de Metropolis y reconectar con sus orígenes para tratar de ser mejor héroe, persona, marido y padre. Las mejores historias del personaje son las que se centran más en el “Man” que el “Super”, las que quieren centrarse más en ese milagro hijo de dos mundos criado por una pudiente pareja de bienintencionados granjeros exponentes de los salvables valores americanos más que en solo vivir de las tantas colosales aventuras dando rienda suelta a sus grandes poderes y habilidades. Esta serie recoge la intentona de Black Lightning (Salim Akil, 2017-2021) de darnos un serial sobre la super paternidad con mejor acierto y tono.


Las series del arrowverse han tenido siempre un componente dramático y humano evidente, pero siempre tirando por una sensiblería telenovelesca prefabricada para amoldarse al target juvenil del canal. Superman & Lois parece salvarse bastante de esto incluso en los pasajes protagonizados por la pareja de hijos adolescentes de los Kent. Y desde luego que por la parte de Clark y Lois más y mejor, mostrándonos a una de las mejores encarnaciones audiovisuales (si no la mejor) de esta conocida pareja de ficción. Con un gran descubrimiento de Bitsie Tulloch encarnando a la Lois Lane de carne y hueso más afín a su homóloga en las viñetas. Su mención en el título de la serie es totalmente meritoria, más de la mitad del show lo levanta ella en su rol como madre y pareja, pero sobre todo como esa sagaz y ambiciosa periodista en historias que me habrían encantado para la Lois de Amy Adams en las películas de Zack Snyder. Por su parte, Tyler Hoechlin está ganándose cada vez más adeptos desde la total cercanía de su abordamiento del personaje en todas sus facetas.

Las producciones de CW siempre han mostrado un respeto y ningún miedo a no renegar de la herencia totalmente comiquera de las historias que adaptan. Eso siempre les ha honrado, pero en aspectos argumentales y sobre todo técnicos, claro que es complicado levantar esta clase de proyectos a las que le sobran intenciones pero les falta medios y presupuesto en comparación a reconocidas películas.


Con Superman & Lois sorprendió tanto ver ya en su trailer una apuesta más cuidada a nivel formal y visual (al punto de poder conectar con el Man of Steel de Zack Snyder), que hasta que comprobé que la serie ya pasaba de los 10 episodios creía firmemente que estaríamos ante una serie limitada. Una irrepetible anomalía en el arrowverse. Pero actualmente la serie ya está encarrilando su segunda temporada, consiguiendo mantener el interés de seguir explorando más lo mundano que lo superheroico. Aunque en este último punto, la anterior temporada terminó por mostrar varias tramas que han suplido bastante bien en este aspecto, no viéndose ni demasiado afectadas por el presupuesto más limitado (sobre todo en la primera mitad de la primera temporada, con algunas decisiones visuales y un nivel de efectos digitales increíble) ni por argumentos que se sientan gratuitos y solo para generar el máximo de episodios posibles como sí que acusan sus hermanas de canal.


En el panorama actual televisivo de Warner-DC sí que es fácil que las nuevas temporadas animadas de Young Justice, Harley Quinn o el bombazo, a comentar más a fondo en otra ocasión, de Peacemaker (James Gunn, 2021-) sean más atractivas y fáciles de recomendar. Pero creo realmente necesario sacar a relucir del todo esta revisión más tierna, sincera y conciliadora de este icónico superhéroe en contraposición a la imagen distorsionada más conflictiva y oscura que pasó de ser puntual planteamiento de experimentación a visión canónica del personaje para mucha gente.